sábado, 15 de diciembre de 2007

PSICOLOGIA DEL INVERSOR

Los mayores enemigos:

La Esperanza de que un valor que ha roto el stop se pueda dar la vuelta y volver a las ganancias. Este es el peor enemigo.

El Miedo: a perder dinero cuando se entra en una operación, a perder más beneficio, a ejecutar el stop de protección.

La falta de disciplina: después de un periodo de estudio y de llegar a una conclusión para establecer la estrategia no respetarla hasta el final.

El exceso de opiniones y de información. Nadie tiene la bola de cristal, la mayoría de las opiniones son interesadas.

Decidir en un momento de tensión, sin tener hecho el análisis y decidida la estrategia. Muchos movimientos bruscos son una trampa, lo normal es que el mismo día o al siguiente se corrija este movimiento.

El factor psicológico se elimina si se cumple “a rajatabla” la estrategia que se haya establecido para cada valor. El uso adecuado del stop y la disciplina hará que la toma de decisiones sea simple, objetiva y nada emocional.

En la bolsa no hay que coger cariño a ningún valor; hay que buscar rentabilidad. Creer que un valor, tipo TEF, no puede bajar con brusquedad es el peor pensamiento (en el año 2001 TEF bajó de 18 € a 7 €). La calidad de un valor no es un escudo protector contra las grandes pérdidas.

El buen trader no trabaja pensando en el dinero, ya que esto implica una carga emocional añadida. Sólo piensa en seguir a rajatabla su sistema y, sobre todo, proteger el capital.

viernes, 7 de diciembre de 2007

CONFECCIONAR UNA CARTERA DE ACCIONES

Los inversores prefieren valores que se beneficien del crecimiento económico cuando se prevé que se va a producir (viene determinado por el crecimiento PIB), a estos valores se les conoce como Cíclicos (Tecnología, Medios de Comunicación, Telecomunicaciones, Bancos, Textil, Ocio y Transporte) y, en menor grado, Construcción y Eléctricas. Como valores defensivos consideramos los sectores de Alimentación, Bebidas, Tabaco, Farmacia y Autopistas.
Para reducir el riesgo conviene diversificar las acciones, aunque se puede primar a un sector respecto de otro, según el potencial de crecimiento que se prevea.
A la hora de la selección veremos que sectores son los que mejor se están comportando y, dentro del sector, elegiremos el/los que mejor se comporten y con potencial (1 ó 2 titulares y 1 reserva).
El momento de entrar en un valor lo debe determinar el análisis técnico.


Sector Bancos:
Primero echaremos un vistazo a las perspectivas del sector para el futuro inmediato. La tasa de morosidad, desaceleración del crédito y la bajada de los tipos de interés penalizan a este sector.
La evolución de Latinoamérica influye bastante en SAN y BBVA por su fuerte exposición, la estabilización y resurgimiento económico en esta zona favorece al sector (Bankinter prácticamente no tiene exposición en Latinoamérica).
Los beneficios, las etapas de expansión económica y con subidas de los tipos de interés favorecen a este sector.


Sector TMT´s
Hay que tener en cuenta, por separado, los hechos que afecten a cada uno de sus subsectores.
En Telecomunicaciones, los altos niveles de endeudamiento con los proyectos de tecnología las han penalizado. La reducción de la deuda y puesta en marcha de esta tecnología favorecerá al sector. Telefónica es una empresa que no debe faltar en la cartera (siempre que no se encuentre cerca de máximos históricos y con perspectivas de revalorización).
En las empresas de Medios de Comunicación, los ingresos por publicidad y la mayor creación de empresas que publiciten son determinantes (los clientes reparten la inversión en distintos medios).
Empresas de Tecnología e Internet son los valores más agresivos.


Sector Energía
Es un sector medianamente cíclico, considerándose a las eléctricas españolas semidefensivas, dada su constante diversificación para la obtención de ingresos.
Las petroleras son claramente dependientes del petroleo. Un dólar estable favorece la producción de petroleo, así como los conflictos bélicos en especial.
Repsol tiene una elevadísima exposición en Argentina con YPF.


Sector Construcción
Se considera un sector semidefensivo, aunque planea el estallido de la burbuja inmobiliaria que lo haría más volátil. Se pueden considerar las mejores:
Ferrovial: se está expansionando bien. Nula exposición en Latinoamérica (salvo en Chile, economía más saneada de la región).
ACS: la fusión con Dragados la hace la más fuerte de España (Dragados tiene inversiones en Latinoamérica). Las últimas tomas de participaciones en UNF e IBE la hace ser una empresa de las mejores de Europa.


Sector Servicios al mercado
Se compone de dos subsectores: Autopistas y Ocio y Trasporte.
Autopistas: tienen alta rentabilidad por dividendo, el aumento de los tipos de interés las haría perder atractivo. Constituye un sector muy defensivo y anticíclico. Sus ingresos son tan regulares que son comparables de los bonos de renta fija.

Ocio y Trasporte: es un sector altamente cíclico y muy volátil. Es muy sensible a los acontecimientos políticos y a la expansión económica.


Sector Bienes de consumo e inversión

Sector Bienes de consumo: Se podría diferenciar entre las consideradas cíclicas, como Inditex (aunque está más cerca de ser una compañía de crecimiento que cíclica, al igual que SOS Cuétara) y las consideradas no cíclicas (alimentación, bebidas y tabaco).

Sector Bienes de inversión: La mayoría de estas empresas son de pequeña y mediana capitalización, lo que las dota de mayor riesgo. Generalmente son cíclicas (químicas, metales, materiales de construcción, montaje de bienes de equipo...).


NOTAS COMUNES:
Debemos tener en cuenta la ponderación de cada valor en la cartera. No todos los valores deben tener la misma. El sesgo hacia un sector u otro junto con la mayor o menor ponderación de cada valor va a diferenciar la rentabilidad de nuestra cartera.

La llave del éxito radica en la gestión activa. Conviene revisar, mensualmente, el rendimiento de la cartera, salvo que ocurriera algo inesperado, por si hubiera que hacer algún cambio. Como referencia de rendimiento se pueden tomar las cotizaciones de cierre del año y las del día 1 de cada trimestre, comparándolo con el Ibex.

Hay que observar a las pequeñas y medianas empresas que son las que dan rentabilidad a la cartera. Otra opción es ver en que acciones invierten los mejores fondos de renta variable española y replicarlo.

Confeccionar una cartera de Fondos de Inversión

La estructura de una cartera de fondos debe estar repartida de la siguiente forma:
Fondos Base:
Son los que proporcionan estabilidad a la cartera, pudiendo ser tanto de renta fija como de renta variable.
· Fondos de renta variable: centrados en fondos de acciones, deben ser fondos de gran capitalización (se consigue una exposición al mercado en su conjunto) y de estilo mixto (ni todo crecimiento ni todo valor). Los fondos de crecimiento invierten en compañías con gran potencial de crecimiento, teniendo mayor volatilidad o riesgo y una fuerte exposición al sector tecnológico. Los fondos valor invierten en compañías consideradas baratas o infravaloradas. Se debe tener en cuenta la diversificación de estos fondos, tanto por región como por sectores en los que invierten.

La renta variable española la dejo para invertir directamente en acciones.

· Fondos de renta fija o de muy bajo riesgo: preferiblemente de corto plazo y referenciados al euro (los de largo plazo pierden más si suben los tipos de interés). Se puede asignar un 20% de la inversión.

Fondos especiales:
Son los que van a proporcionar rentabilidad a la cartera, pero sin asumir un riesgo excesivo. No deben representar más de un 10% de la cantidad que se dedique a los fondos. Tipos de fondos:
· Emergentes: invierten en países con potencial de desarrollo (Europa del este, Sudamérica, y Asia –sin Japón, por tener excesivo riesgo-, en este apartado se puede tener un titular y un reserva.
· Sectoriales: Tecnología, Internet, Telecomunicaciones, Materias primas..., seleccionar un titular y un reserva.

A la hora de seleccionar los fondos hay que tener en cuenta:
· Si tienen gastos de suscripción, penalizaciones por retiradas parciales y/o cancelación (estos no interesan) y sobre todo que las comisiones anuales de gestión sean inferiores a la media de su categoría.
· Si están en máximos anuales, revisar los máximos alcanzados en los últimos 3 años y analizar si es rentable el recorrido posible en función del riesgo.
· Comprobar que la gestora tenga, en general, fondos bien gestionados y rentables.


Clasificación de los Fondos:

Por REGIONES:
· España
· Europa
· Norteamérica
· Globales
· Emergentes: Japón, Asia sin Japón, Europa del Este y Latinoamérica

Renta Variable:
· Mixtos Agresivos
· Sectoriales (Tecnología, Finanzas, etc.)
· Gran Capitalización
· Mediana Capitalización
· Pequeña Capitalización
· Emergentes (Asia, Europa del Este, Latinamérica)
· Globales

Renta Fija:
· FIAMM
· Mixtos: Derfensivos, Moderados, Agresivos
· Garantizados
· Gestión Alternativa
· Bonos
· High Yield

TIPOS DE FONDOS:

Gestión Activa: Otorgan al gestor libertad de elección de activos y libertad de movimientos, por lo que hay que tener muy en cuenta la visión que tenga del mercado y los aciertos que realiza.

Garantizados: Aseguran la rentabilidad durante un plazo de tiempo determinado. La mayoria de este este tipo de activos está invertido en Renta Fija

Fondo de Fondos: Se beneficia de los distintos estilos de gestión de las gestoras, es una forma de diversificar el riesgo, sobre todo si los fondos que componen la cartera tienen poca correlación entre sí. El gestor selecciona los fondos y realiza los cambios cuando lo cree necesario.

Fondos sectoriales: precisan de un buen conocimiento técnico para invertir en ellos.

Fondos de estilo crecimiento (Growth): invierten en empresas con elevadas expectativas de crecimiento, son de alto riesgo.

Fondos de estilo valor (Value):invierten en empresas consideradas baratas, pero con bajas perspectivas de crecimiento.

Fondos de Países Emergentes: esta inversión se considera muy agresiva, por lo que sólo es conveniente invertir una pequeña parte de la cartera (hasta un 10%).

Fondos High Yiel: Alto rendimiento y riesgo
Fondos Small Cap: Pequeñas empresas
Fondos Growth Fund: de Mediana y Gran Capitalización
Fondos Equity Fund: de gran capitalización
Fondos Hedge Fund: Fondos especulativos

Cuanto más valores compongan la cartera de un fondo menor será su volatilidad y su riesgo. Se considera una cartera diversificada cuando cuenta con, al menos, 20 valores.


TIPO de EMPRESAS que incluye cada sector de los fondos de inversión: 1. Tecnología: incluye compañías como Microsoft, Intel, Cisco Systems, Nokia, etc.2. Finanzas: incluye bancos (Citigroup, BNP Paribas, Santander,…) y aseguradoras (Axa, Allianz,…). 3. Salud: incluye no solo compañías farmacéuticas (Pfizer, Merck, Novartis,…) sino también empresas de biotecnología (Amgen, Biogen,…). 4. Cíclicos: incluye empresas químicas (Bayer, Akzo Nobel,…), empresas del sector aeronáutico, constructoras (ACS,..), papeleras (Ence,...)
5. Energía: incluye fundamentalmente petroleras (Royal Dutch, Exxonmobil, Repsol,…) pero también empresas extractoras de gas natural. 6. Servicios públicos: incluye compañías eléctricas (Endesa, RWE, …), distribuidoras de gas (Gas Natural,…) o agua (Aguas de Barcelona,…). 7. Servicios: incluye operadoras de telefonía fija y móvil (Telefónica, France Tk.,Vodafone,...), compañías aéreas (Iberia,…), restaurantes (McDonald’s,…), hoteles (Sol Melia,…) y servicios de ocio (Walt Disney,…). 8. Bienes duraderos: incluye valores como Unilever, Schneider Electric,… 9. Bienes no duraderos: incluye empresas de alimentación (Coca Cola, Nestlé,…), empresas de cosméticos (Avon,…), cerveceras (Heineken,…) o tabaqueras (Philip Morris, Altadis,…). 10. Distribución: incluye grandes almacenes como Carrefour, Wall Mart, Inditex,…

ASPECTOS A TENER EN CUENTA

DIVERSIFICACIÓN (Asset Allocation)
La asignación de activos es el factor principal en los resultados a largo plazo. Es lo que se conoce como estilo de inversión “asset allocation”, es decir, la forma de distribuir el patrimonio es lo que importa (fondos, acciones, liquidez, etc) no siendo determinante (aunque influye) el momento en el que se realiza la inversión (market timing) para alcanzar los objetivos en el largo plazo.

LA RENTABILIDAD Y EL BENCHMARK

La rentabilidad histórica es un buen método para medir la adecuada gestión de un fondo. Pero esa rentabilidad no nos dice nada si no la comparamos con la evolución del índice que mide el mercado en el que invierte, es decir, su benchmark o índice de referencia.
En la rentabilidad hay que fijarse en que el fondo haya batido de forma consistente, no esporádicamente, al índice. Esto nos dará una idea precisa de la calidad y habilidad de sus gestores.


RANKING EN LA CATEGORÍA
Aquí comparamos nuestro fondo con otros que invierten en el mismo mercado. De esta forma medimos la rentabilidad de nuestro fondo entre iguales. Un fondo con el puesto 4/200 significa que es el 4º fondo con más rentabilidad de entre los 200 que invierten en el mismo sector o mercado.


LOS CUARTILES
Otra manera de comparar la evolución de los fondos es observar cuál ha sido su posición en los cuartiles en cada periodo de tiempo. Por ej. de 100 fondos, los 25 mejores se situan en el 1º cuartil, los siguientes 25 en el 2º, etc. Un fondo que siempre haya permanecido en el 1º cuartil, significa que siempre se ha mantenido en las primeras posiciones del grupo y, por tanto, se ha comportado mejor que su media.


EL SHARPE RATIO
Sharpe Ratio = Rent. del fondo – Tasa de interés sin riesgo (letras a 3 meses).
Cuanto mayor es el Sharpe Ratio, mejor es la rentabilidad del fondo en relación a la cantidad de riesgo que se ha tomado en la inversión. A mayor volatilidad, mayor probabilidad de más rentabilidad. Cuanto mayor sea la volatilidad, mayor es el denominador de la ecuación y MENOR el Sharpe Ratio.
El SR es un método para medir la desviación estándar de la rentabilidad de cualquier fondo y compararla con otros.


LA CASA GESTORA Y ESTILOS DE GESTIÓN
Se pueden destacar dos estilos de gestión:
Bottom up: primero mira la compañía y luego el entorno económico que la rodea.
Top down: Primero mira el entorno macroeconómico global y particular y luego escoge las acciones más adecuadas.
Por ej. si la compañía elegida es TRR, el proceso Bottom up habría analizado que compaías de internet tienen más perspectivas de crecimiento y beneficios, eligiendo TRR, sin tener en cuenta la marcha de la economía española. El proceso Top down primero habría seleccionado España como pais con más potencial de crecimiento y luego habría elegido TRR como compañía lider de su sector.

Las gestoras tambien se pueden diferenciar por el tipo de compañías que, generalmente, seleccionan para sus carteras. Destacamos 3 tipos:

Compañías de crecimiento (Gowth sotcks): Tienen como objetivo fundamental crecer por encima de la media. Para conseguirlo, evitan repartir dividendos y reinvierten todo el capital. Suelen ser más volátiles (por ej. compañías tecnológicas, de internet, etc.)
Compañías de valor (Value stocks): Tienen como objetivo generar valor para sus accionistas y obtener rentabilidad. Busca mayor estabilidad en su inversión. El riesgo de invertir en este tipo de compañías es menor que hacerlo en las de crecimiento. Son llamadas defensivas, apropiadas para momentos difíciles en la bosa (por ej. eléctricas, de aguas, tabaqueras, farmacéuticas, etc.).
Cíclicas: Se comportan de manera similar a como lo hace el ciclo económico. En momentos de crecimiento, crecen más que la media y en momentos de decrecimiento su media tambien es mayor (por ej. materias primas –petroleras, acero, alimentación, etc-, automóvilies, media, publicidad, etc.

También podemos distinguir 3 tipos de acciones, dependiendo de la mayor o menor capitalización bursátil:
Blue Chips: compañías de gran capitalización.
Mid Caps: compañías de media capitalización.
Small Caps: Compañías de baja capitalización bursátil.


EL RATING
Es la nota que dan a los fondos de inversión.
AAA: Excelente / AA: Muy Buenos / A: Buenos ; También pueden ser estrellas en vez de A.
Los factores que se consideran para el rating son la rentabilidad media en función del riesgo asumido, el proceso de inversión y la experiencia y habilidad personal de los gestores del fondo.
El número de estrellas que consigue cada fondo se basa en un cálculo que tiene en cuenta la rentabilidad y riesgo pasado, pero no es ningún indicativo del comportamiento futuro.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Principios básicos para invertir en bolsa

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA INVERTIR EN BOLSA

01.- En bolsa no existen plazos. Un valor se compra cuando llega el momento y se vende cuando rompe el stop de protección o ha cumplido el objetivo. El tiempo dirá si la inversión ha sido a corto (máx. 2 meses), medio (máx. 6 meses) o largo plazo (más de 6 meses). Un valor con ganancias se intentará mantener 1 año y 1 día (por la fiscalidad), a partir de este tiempo el stop se fijará ultra-corto.
02.- La clave del éxito es tener paciencia, constancia y un buen método de inversión. Una vez establecido el Método y memorizado, ejecutarlo con disciplina férrea sin dudar y tener paciencia (la bolsa es 90% de observación y 10% de operación; el tiempo tiene que hacer su trabajo). NO cambiar la posición de la estrategia sin una buena razón (noticias muy negativas del valor, guerra o atentados, etc.), hay que cumplirla hasta el final, para bien o para mal, (por eso hay que hacer los análisis y estrategia cuidadosamente) es la diferencia entre ganar o perder.
03.- La tendencia es mi amiga, NUNCA debo operar contra ella. Si no estoy seguro de la dirección, si tengo dudas o no veo clara la opción de compra, es mejor no operar, oportunidades hay muchas a lo largo del año. Mantenerse en liquidez, esperando oportunidades, es otra opción de inversión.
· 04.- Un valor se compra bien o no se compra (habiendo calculado el riesgo). Siempre valores cuya tendencia principal sea alcista. No importa que un valor se escape al alza, ya habrá otros donde podamos comprar en el momento adecuado.

05.- Jamás comprar un valor sin haberlo analizado antes y haber definido la estrategia. La creencia de que un valor está barato porque ha bajado mucho es la peor estrategia. Cuando un valor está bajando mucho no hay que plantearse el punto de entrada, se vigila. Debe confirmar el suelo y el inicio de la recuperación, apoyado por los osciladores (intentar acertar comprando en el mínimo es exponerse a quedar enganchado).

06.- JAMÁS comprar un valor con hueco de apertura al alza y subida brusca (correr detrás del precio, salvo que haya una noticia confirmada y el potencial sea muy alto), lo normal es que el precio corrija al entorno del punto donde se produjo el escape. Lo importante no son las ganancias, si no no incurrir en pérdidas.

07.- Cuando la bolsa está muy alta, la mejor forma de invertir es comprar más acciones de los valores en los que estemos en beneficio y tengan potencial (promediar al alza) NUNCA promediar a la baja, salvo que la pérdida sea muy grande (cosa que no se debe dejar producir), el valor haya tocado y consolidado suelo, empiece a rebotar y el potencial sea muy alto. El concepto de sobrevaloración NO es lo que hace que un valor toque techo, es que la oferta es igual a la demanda.

08.- No se debe comprar cuando:
- La tendencia del índice es bajista.
- El valor pertenece a un sector bajista.
- El valor está por debajo de la media móvil.
- Cuando el valor esté cerca de una resistencia.
- Cuando el precio esté muy alejado de su punto óptimo de compra.

09.- Siempre que cometas un error, averiguar porqué se ha producido y plasmarlo en una ficha. Tendremos una ficha de cada valor, donde anotaremos la fecha y todo lo que analicemos, pensemos y la estrategia a seguir antes y después de invertir. Con el tiempo, analizaremos las fichas y estrategias perdedoras, buscando un denominador común con el fin de corregir esa técnica. La clave de cualquier estrategia es comprobar su eficacia a lo largo del tiempo.

10.- Analizar los gráficos, establecer la estrategia y tomar la decisión por la tarde-noche y ejecutar por la mañana.

11.- Para seleccionar valores se pueden ver los sectores / valores en los que invierten los mejores fondos de inversión y las carteras de las principales gestoras.

ANTE TODO: No tener prisa por invertir (oportunidades hay muchas a lo largo del año) y tener siempre liquidez para oportunidades a corto.




Merece la pena leer estos dos artículos que encontré en los foros que visito (no recuerdo qué foro ni el nombre de su autor).


EL MEJOR CONSEJO: QUE TENGAS PÉRDIDAS

A menudo, personas que desean adentrarse en el mundo de la Bolsa piden consejo sobre qué sistemas utilizar, libros para leer o cursos para asistir.
Casi siempre se recomienda la lectura de algunos libros, formarse en análisis técnico y fundamental y empezar operando ficticiamente antes de empezar a especular con su dinero.
Aparentemente es una recomendación impecable, pero que con toda su carga de buenas intenciones puede ser el inicio de la ruina de un inversor. ¿Qué por qué digo semejante disparate?, pues porque estamos recomendando un camino falso, erróneo y sembrado de trampas.
La mayoría de los que estamos en Bolsa hemos empezado igual: informándonos a través de la prensa salmón, descifrando las tablas de cotizaciones, escuchando y leyendo a los supuestos expertos.

Empezamos conociendo conceptos básicos como el PER, la Rentabilidad por Dividendo, etc., hasta que ya no nos suenan extraño los términos que leemos o escuchamos y entonces nos decimos, “bueno, ya conozco el terreno, ya soy uno de ellos”.Después viene la etapa del análisis técnico. Descubrimos por libros o cursos las directrices, los soportes, las figuras, las teorías de Eliott y vemos que todo tiene una explicación lógica, que el conocimiento está ahí y solo hay que saber aplicarlo.

Ahora estamos seguros que sabemos más que muchos y que ganar dinero con ello no debe ser difícil para alguien que conoce cómo es y cómo funciona el mercado; Y llegamos a estar totalmente convencidos de ello y además tenemos la prueba: por que a medida que hemos ido adquiriendo los conocimientos hemos ido realizando simulaciones, a través de inversiones “virtuales” que nos han venido a confirmar que nuestras operaciones son, en su mayoría positivas, y que podemos perfectamente ganar mucho dinero en la Bolsa.

Hasta aquí todo está de acuerdo con la recomendación que un experimentado bolsista suele brindar a uno que comienza.
Pero cuando el principiante comienza a invertir su dinero real, pueden pasar dos cosas:
a) que el comienzo sea muy positivo. Comenzará a ganar dinero y su ego y una sensación de euforia le impedirá analizar fríamente la realidad. Si por ejemplo lo hace en una etapa alcista no pensará que es algo normal, sino que lo achacará a sus conocimientos. Cada vez querrá ganar más dinero y de forma más rápida, se moverá por valores muy volátiles, despreciará la gestión del riesgo y tarde o temprano quedará enganchado.
b) Si sus primeras operaciones son de pérdida se sentirá abatido, su ego difícilmente aceptará la pérdida y mucho menos la culpa y la achacará a fallos en lo que ha aprendido, así que se olvidará de los stops y de las precauciones en relación a la gestión del capital y aumentarán sus pérdidas.
Sólo el tiempo aporta las verdaderas enseñanzas en la Bolsa. Nos enseña que los sistemas funcionan perfectamente en los libros y en las prácticas que realizamos en los cursos, pero no cuando inviertes de verdad tu dinero. Nadie sabe muy bien por qué los resultados que podemos obtener desarrollando operaciones virtuales no tienen nada que ver cuando nos “jugamos” nuestro dinero. La carga emocional es distinta y, en cierta medida, nuestros sentimientos (el miedo, la codicia, etc.) se impondrán siempre a cualquier estrategia teórica planificada. En la vida real, tus conocimientos técnicos están siempre en un segundo plano. Si por ejemplo se produce un desplome del mercado, lo que oyes en la radio o lees en las noticias es que el desplome lo ha provocado un mal dato del déficit americano, nadie dirá que es que se ha producido una determinada figura de Elliot. Ahí es donde te das cuenta que el que de verdad gana dinero en esto es el que pueda conocer antes las noticias, no el que mejor tira las rayas en el gráfico. El seguir los consejos de analistas o de personas más expertas es inútil. Siempre tienen una magnífica explicación sobre lo que ya ha pasado, pero sólo son capaces de “predecir” los comportamientos que consideran más lógicos en las circunstancias actuales y, como es obvio, la bolsa no entiende de lógica. El análisis técnico y el fundamental son herramientas válidas, pero los mercados se mueven fundamentalmente por componentes psicológicos y ante éstos de poco te servirán las herramientas y tan solo resulta eficaz una estrategia acertada. Una buena estrategia en bolsa solo te la puede proporcionar tu “olfato” del mercado y eso solo se adquiere con la experiencia. Por eso el mejor consejo que debería darse a un principiante es que se forme, que intente aplicar en lo posible lo aprendido y el uso de las herramientas, que comience operando con poco dinero pero CON SU DINERO.

Lamentablemente en Bolsa se aprende a base de errores y la experiencia nos viene a demostrar que lo mejor que le puede pasar es que comience teniendo pérdidas. Y cuanto antes, mejor.



¿PODEMOS SER UN ENEMIGO PARA NUESTROS AHORROS?

En la mayoría de las recomendaciones sobre inversión en bolsa se pone énfasis en dos aspectos fundamentales para obtener ganancias en la especulación a corto plazo:a) Desarrollar un sistema propio de especulación que nos proporcione señales de entrada y salida.
b) Cortar las pérdidas con rapidez y dejar correr los beneficios
En resumen, nos vienen a decir que, si tenemos un sistema que nos proporcione un suficiente número de aciertos y en las operaciones negativas perdemos poco y en las positivas ganamos mucho, es una garantía de obtener un saldo de ganancias seguras. Pero ¿cuándo consideramos que una operación es ganadora o perdedora? está en nosotros el hacerla ganadora o perdedora. Por ejemplo, si ajustamos mucho los stops para asegurarnos, en su caso, unas pérdidas reducidas, nos saltarán con frecuencia y harán que se dispare el número de operaciones perdedoras. Por el contrario, si fijamos stops amplios quizás limitemos el número de operaciones con resultado negativo, pero las pérdidas cuando se produzcan serán igualmente amplias. Ya sé que hay quien dirá que los stops los marca el propio análisis técnico, pero es igual a través de la forma que los marquemos: o son ajustados o son amplios.De la misma forma, si utilizamos stops dinámicos, también nos encontramos en esa tesitura, pero además, en cierto modo, estamos yendo contra el principio de dejar correr los beneficios.Por eso, la máxima de limitar las pérdidas y dejar correr los beneficios es muy relativa.
Hay momentos en que una acción puede provocar una caída fulminante, o una suspensión de la cotización, o que abra el mercado con un fuerte gap, y en esas situaciones, muy frecuentes por otra parte, el tener una orden stop loss sólo nos provocará unas fuertes pérdidas, para después ver quizás como tras la caída se recupera el mercado.De ahí que la pregunta anterior ¿cuándo debemos considerar una operación ganadora o perdedora? no tiene una fácil respuesta. Un especulador tiene que controlar sus emociones para no hacer convertir una posible operación ganadora en perdedora y sí al contrario. ¿Y cómo puedo saber si mi sistema es bueno y estoy actuando eficazmente? Pues mediante el benchmarking, comparando mis resultados con el mercado y con los de otros. Si mis beneficios no son muy superiores al mercado (digamos al Ibex35) o al resultado que obtienen algunos de los fondos de inversión de renta variable más activos, es fácil deducir que mi gestión como especulador no es muy exitosa que digamos.Porque, si esto fuese así, ¿qué sentido tendría estar ocupado y preocupado en la especulación si invirtiendo en un fondo referenciado al Ibex o bien mediante la compra de acciones no especulativas (manteniéndolas en el tiempo) hubiera obtenido mejores resultados?Por eso, en la especulación (o trading, que queda más fino) uno tiene que estar contrastando continuamente su sistema y su estrategia, no vaya a ser que la carga emocional con que lo realizamos no se convierta en el aliado que deseamos, sino más bien al contrario: sin quererlo, nosotros podemos llegar a ser el peor enemigo para nuestros ahorros.